Escapada a Andújar: Santa María, sierra del lince y Virgen de la Cabeza

Escapada a Andújar: Santa María, sierra del lince y Virgen de la Cabeza
Fachada de la iglesia de Santa María la Mayor de Andújar

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Fachada de la iglesia de Santa María la Mayor de Andújar

Pocas ciudades de la provincia permiten cambiar tanto de escenario en una sola jornada como Andújar. Por la mañana, plazas, palacios e iglesias de un casco antiguo protegido; por la tarde, encinas, dehesas y embalses en plena Sierra Morena, con el Santuario de la Virgen de la Cabeza vigilando desde lo alto. En Jaén lo tenemos claro: es una de las escapadas más completas que se pueden hacer sin salir de casa, y la primavera y el otoño son sus mejores estaciones.

Por la mañana: el casco histórico de Andújar

El centro histórico de Andújar está declarado Bien de Interés Cultural desde 2007, y se recorre a pie sin prisa. El punto de partida natural es la plaza de Santa María, que fue el corazón de la ciudad entre los siglos XIII y XVII. En ella se reúnen varias piezas clave: la portada del antiguo Cabildo, del siglo XV; la antigua alhóndiga, hoy Casa de la Cultura; y la Torre del Reloj, que formó parte de la antigua Cárcel Real y funciona como mirador sobre los tejados de la ciudad.

Desde allí se pasa a la plaza de España, la de siempre «plaza del Mercado», donde esperan la iglesia de San Miguel y el Palacio Municipal, levantado en el siglo XVII como corral de comedias. No conviene irse sin ver la fachada de la Casa-palacio de los Niños de Don Gome, una de las imágenes más reconocibles de la ciudad.

Santa María la Mayor y su Greco

La iglesia de Santa María la Mayor mezcla gótico y Renacimiento: sus obras arrancaron en el siglo XV y no se dieron por terminadas hasta bien entrado el XVII. Por fuera destaca su portada; por dentro, la amplitud de sus naves y, sobre todo, un tesoro que muchos visitantes no esperan encontrar en Andújar: «La Oración en el Huerto», de El Greco.

El lienzo, un óleo de 169 por 112 centímetros que se fecha a comienzos del siglo XVII, se guarda en la capilla de San Ildefonso. Formaba parte del retablo primitivo de la capilla mayor y durante mucho tiempo pasó casi desapercibido, hasta que se reconoció su autoría. En la primavera de 1936 se envió al Museo del Prado para restaurarlo, un viaje que lo libró de la destrucción durante la guerra. En la escena, los apóstoles duermen en primer plano mientras Cristo, más pequeño y lejano, ora iluminado junto a un ángel.

Por la tarde: la Sierra de Andújar, territorio del lince

A pocos kilómetros al norte empieza el Parque Natural Sierra de Andújar, cerca de 80.000 hectáreas de monte mediterráneo en Sierra Morena. Su gran emblema es el lince ibérico: la web turística de la Diputación de Jaén llega a presentarla como el mejor lugar del mundo para observarlo en libertad. A su lado viven el águila imperial ibérica, el buitre negro o la cigüeña negra, lo que la convierte también en un destino de primer nivel para la observación de aves.

Para conocerla, lo mejor es caminar. Algunas propuestas:

  • Ruta Jabalí–Encinarejo, que termina con vistas al embalse de El Encinarejo.
  • Sendero del Junquillo, junto al río Jándula, para acercarse a la vida ganadera de la sierra.
  • Los miradores de las Majadillas, del Jándula, del Camino Viejo o del Coscojal, para quien prefiera paradas cortas.
  • El centro de visitantes Viñas de Peñallana, en la carretera del Santuario, para informarse antes de salir al monte.

Ver un lince nunca está garantizado: requiere paciencia, prismáticos y algo de suerte. Lo importante es respetar las normas del parque, no salir de caminos y zonas permitidas, guardar distancia con los animales y no molestarlos. Y para cerrar el día, nada como llevarse un tarro de la miel de la sierra, otro de sus orgullos.

El Santuario de la Virgen de la Cabeza

En lo alto del cerro del Cabezo, en pleno parque natural, se alza el Santuario de la Virgen de la Cabeza, basílica menor desde 2010 y escenario de una de las romerías más antiguas de España, que se celebra cada año el último domingo de abril. El templo actual es fruto de la reconstrucción posterior a la Guerra Civil, y en el recinto se puede visitar también su Museo Mariano. Las vistas sobre la sierra al caer la tarde justifican por sí solas la subida. Quien tenga piernas puede llegar incluso andando desde Marmolejo por el GR-48.

Consejos para organizar la escapada

  • Primavera y otoño son las mejores épocas: temperaturas suaves para caminar y el monte en su mejor momento.
  • Antes de ir, confirma horarios de apertura de los monumentos y del museo con la oficina de turismo de Andújar; pueden variar según la temporada.
  • Lleva calzado cómodo, agua y prismáticos si quieres buscar fauna.
  • Si te quedas con ganas, en nuestra sección de turismo tienes más ideas para seguir recorriendo la provincia.

Foto: Luis Rogelio HM / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0