A unos kilómetros del casco urbano de Aldeaquemada, en plena Sierra Morena y muy cerca de Despeñaperros, el río Guarrizas se encajona entre paredes de roca y salta al vacío. Es la Cascada de la Cimbarra, la más destacada de la sucesión de saltos de agua que da nombre a uno de los parajes naturales más sorprendentes de la provincia de Jaén, y también de los menos concurridos.
Qué es y por qué existe
La cascada no está ahí por casualidad: nace de una falla que corta en perpendicular el cauce del Guarrizas y deja al descubierto un muro vertical de cuarcita muy dura. Esa roca se formó en el fondo del mar hace unos 500 millones de años; más tarde quedó enterrada bajo materiales más jóvenes y, con los movimientos de la corteza del Carbonífero, volvió a levantarse y a quedar expuesta a la erosión. Las fichas de la Junta de Andalucía sitúan el salto en torno a los 20-25 metros de altura, dentro de una garganta con paredes que superan los 100 metros y grandes pliegues bien visibles.
Quien se fije en los estratos podrá distinguir rizaduras fósiles del oleaje y restos de organismos que vivieron en aquel antiguo fondo arenoso. El entorno guarda además abrigos con pinturas rupestres, parte del patrimonio prehistórico del paraje.
Un espacio protegido
El enclave fue declarado Paraje Natural en 1989, Zona de Especial Protección para las Aves en 2002 y Zona Especial de Conservación en 2015. El encinar con jara, lentisco, romero y enebro deja paso a quejigos, madroños y cornicabras en las umbrías, y a alisos y fresnos junto al río. Es territorio de ciervos, jabalíes y zorros, y lugar de cría de numerosas rapaces.
Qué ver: el sendero de La Cimbarra
La forma más sencilla de conocerla es el sendero oficial, un recorrido circular de unos 1,2 kilómetros que se completa en una media hora, con dificultad baja y poco desnivel. Desde el inicio, en el llamado Patio de las Armas, el camino desciende entre matorral y ofrece varias paradas:
- Una bajada empedrada hasta las ruinas de un antiguo molino y, con cuidado, hasta un mirador frente al salto.
- El mirador de la Cascada de la Cimbarra, con vista de la cascada, la poza y la garganta.
- El Mirador del Desfiladero, con otra perspectiva del cañón del Guarrizas.
El paraje cuenta con otro itinerario cercano, el del Arroyo de Martín Pérez.
Visita práctica
Desde Aldeaquemada hay que seguir las indicaciones hacia la cascada: el inicio del sendero queda a unos 2,5 kilómetros del pueblo, con zona de aparcamiento. No hay transporte público hasta allí. La sombra es escasa, así que conviene llevar agua, protección solar y calzado adecuado, no salirse del camino señalizado y recordar que puede no haber cobertura. El caudal depende de las lluvias, por lo que el aspecto del salto cambia mucho según la época.
La visita combina bien con otros planes del pueblo, como las veladas de observación de estrellas en Aldeaquemada, o con una parada en el castillo de Navas de Tolosa, en La Carolina. Más espacios verdes de la provincia en nuestra sección de parques naturales.
Foto: Valdoria / Wikimedia Commons, dominio público.