En pleno casco histórico de Begíjar, a pocos pasos de la iglesia de Santiago Apóstol y del torreón del antiguo castillo, se alza el Palacio Episcopal, un edificio renacentista sobrio y macizo que durante siglos fue una de las principales residencias de los obispos de la Diócesis de Jaén en la provincia.
Historia: Begíjar, villa de los obispos
La relación de Begíjar con el obispado viene de lejos. Tras la conquista cristiana, la población y su castillo pasaron a la mitra jiennense, y durante la Baja Edad Media fueron objeto de largas disputas con el concejo de Baeza. En 1477 los Reyes Católicos reconocieron la propiedad al obispo, y los prelados conservaron el castillo hasta el siglo XIX.
El palacio se construyó entre 1505 y 1510 sobre parte de los terrenos del castillo. Las obras arrancaron con el obispo fray Diego de Deza y las culminó su sucesor, Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, el mismo prelado que costeó el cercano Puente del Obispo sobre el Guadalquivir. Está considerado una de las primeras muestras del Renacimiento hispano y fue declarado Bien de Interés Cultural en 1985. Según recoge el Ayuntamiento, entre sus huéspedes ilustres figuran Felipe II y Miguel de Cervantes.
Tras la desamortización del siglo XIX el edificio cambió de manos y de usos, hasta que su propietario, Santiago Vargas Jordán, lo cedió para fines culturales del municipio.
Qué ver
- La fachada: de mampostería regular, con portada adintelada rematada por el escudo del obispo fray Benito Marín. El edificio tiene planta en forma de L.
- Las cantinas: dos salas abovedadas con bóvedas de medio cañón en sillería, reforzadas con arcos de ladrillo, donde se guardaban vino y aceite.
- El huerto medieval, que todavía conserva su primitivo sistema de riego con alberca.
- Dependencias históricas como la sala capitular, la capilla y las cuadras.
El museo de Begíjar
Desde su inauguración el 12 de octubre de 2006, el palacio acoge el Museo de Artes y Costumbres Populares de Begíjar, nacido de la colección reunida durante años por Santiago Vargas Jordán y ampliada con donaciones de los vecinos. Sus salas recrean oficios desaparecidos —fragua, botica, barbería, taller de esparto, tienda de ultramarinos— y la vida cotidiana de un pueblo de campiña olivarera, con especial atención al trabajo de la mujer rural.
Visita práctica
El palacio está en el centro histórico de Begíjar, a unos minutos en coche de Baeza. Los horarios del museo han variado con los años y en parte funciona con cita previa, así que conviene confirmar la visita con el Ayuntamiento de Begíjar antes de ir. La escapada se completa con el resto del conjunto histórico (iglesia, torreón y portada renacentista del Ayuntamiento) y, en temporada de cosecha, con una visita a una almazara de Begíjar. Si buscas más monumentos de la provincia, echa un vistazo a nuestra sección de patrimonio de Jaén.
Foto: Culturasinlimites / Wikimedia Commons, dominio público