Castillo de Albanchez de Mágina

Castillo de Albanchez de Mágina
Sierra de los Castillejos, sobre el casco urbano de Albanchez de Mágina (Jaén)

Si hay una imagen que identifica a Albanchez de Mágina, es la de su castillo: una pequeña fortaleza de piedra colgada de un peñasco, justo encima de las casas blancas del pueblo. Se asienta sobre el primer risco de la Sierra de los Castillejos, entre el monte Aznaitín y Monteagudo, en la vertiente norte de Sierra Mágina.

Historia

Antes del castillo actual hubo en la zona fortificaciones de época andalusí, vinculadas a Ibn al-Saliya, un señor muladí que se levantó contra el Emirato de Córdoba y fortificó varios enclaves de Sierra Mágina. Tras la conquista castellana del siglo XIII, Albanchez pasó por varias manos hasta que, en 1309, Fernando IV lo entregó a la Orden de Santiago dentro de la encomienda de Bedmar y Albanchez.

A los caballeros santiaguistas se atribuye la fortaleza que vemos hoy, levantada a principios del siglo XIV con mampostería y argamasa. No era un cuartel: apenas había sitio para tropas. Su papel era vigilar el valle del río Garcíez y los pasos hacia Bedmar y Torres, en una tierra que fue frontera con el reino nazarí durante casi dos siglos. Tras la toma de Granada perdió su función y en la Edad Moderna ya se describía en ruinas. Hoy está protegido como Bien de Interés Cultural.

Qué ver

  • El alcazarejo: la parte conservada, con dos pequeños núcleos a distinto nivel que cierran el acceso a la peña.
  • Un torreón rectangular con dos cámaras: la superior, con bóveda de medio cañón hoy derruida, y la inferior, un aljibe con bóveda algo apuntada y restos de estuco (el acceso al aljibe está prohibido).
  • El pequeño patio de armas triangular, con parapeto almenado y saeteras, y las esquinas redondeadas de las torres, propias de las órdenes militares.
  • Restos de muros del recinto exterior, unos cincuenta metros más abajo.
  • Las vistas: desde arriba se domina la comarca y se distinguen otros castillos, como los de Bedmar y Jimena.

Visita práctica

Se sube a pie desde el casco urbano: primero por calles empinadas y luego por un sendero con una escalera de más de trescientos peldaños habilitada en los años ochenta. La subida es corta pero exigente; conviene llevar calzado cómodo y agua, evitar las horas de más calor en verano y tener cuidado arriba, donde los pasos son estrechos y puede hacer viento. No hemos podido confirmar horarios ni restricciones de acceso vigentes, así que lo prudente es consultar antes con el Ayuntamiento.

La historia completa de la fortaleza la contamos en nuestro reportaje sobre el castillo de Albanchez de Mágina, y tienes más fortalezas en la sección de castillos de Jaén. Para completar el día, Sierra Mágina ofrece buenas rutas de senderismo.

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