Origen de la tradición del Día de los Inocentes

Origen de la tradición del Día de los Inocentes

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El día de los Inocentes (28 de diciembre) se celebra de forma particular en toda Andalucía, pero, ¿de dónde surge esta tradición?

En las fechas entorno al solsticio de invierno, los antiguos romanos celebraban las fiestas de las Satunarlias. Durante esos días, Roma era una fiesta y escenario de situaciones inverosímiles en el resto del año. 

La Iglesia Católica conmemora cada 28 de diciembre la gran persecución que ordenó el rey de Judea, Herodes I el Grande, y que tuvo como objetivo todos los niños que hubieran nacido en Belén y fueran menores de dos años, para intentar acabar con el recién nacido Mesías. Pero, ¿cómo pasó esta conmemoración religiosa a ser el día de las inocentadas?

La verdad es que no está del todo claro cuál puede ser el origen de la tradición de gastar bromas en esta fecha, pero la celebración del sol invicto, era una festividad pagana de enorme arraigo, por lo que no es de extrañar que para luchar contra ella y adoptarla en su propio calendario festivo, el cristianismo pusiera siglos más tarde el nacimiento de Jesucristo entre los días 24 y 25 de diciembre.

También aquellos días existía cierta tradición de un intercambio de papeles, en el que los esclavos se convertían en amos y estos en esclavos. Una situación curiosa que pudo tener su eco más tarde con una festividad cristiana y ya olvidada a la que se conocía como la fiesta de los locos o incluso también en la fiesta del obispillo.

En algunos municipios andaluces, como Fondón, Olula de Castro o Alsodux, se mantiene como tradición ancestral y cultura popular. En Fuente Victoria-Fondón, el día de los Inocentes, los ‘alcaldillos’ gobiernan el pueblo por un día, haciendo la función del alcalde y teniendo en sus manos el poder municipal. También se interpretan bailes de puja y, vestidos con trajes de gala, se dedican a pedir limosnas por todo el pueblo, precisamente, para las Ánimas.

En varios países de Hispanoamérica, donde en muchos lugares también es costumbre no prestar nada a nadie durante ese día por temor a no recuperarlo nunca y que te digan la frase «inocente palomita que te dejaste engañar, sabiendo en este día nada se puede prestar».

El establecimiento más tradicional de Jaén que oferta artículos de bromas en la capital, es “Novedades Peñalver”, que lleva 59 años en el negocio. Su propietario, Antonio Peñalver Rodríguez, conoce bien todo lo que envuelve a esta tradición y asegura que, desde hace más de 20 o 30 años, las bromas que se vendían eran prácticamente las mismas que hoy en día.