Leyendas de Jaén. La Leyenda de la Mora de Alcalá La Real

Leyendas de Jaén. La Leyenda de la Mora de Alcalá La Real

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Cuando Alcalá la Real estaba dividida entre árabes y cristianos

Allá por el siglo XVII, en el año 1.341, eran los árabes quienes poseían la Fortaleza de la Mota de Alcalá la Real, por su parte, los cristianos, a sabiendas de que la Fortaleza de la Mota carecía de pozos en su interior plantearon una batalla de desgaste envenenando los únicos pozos que tenía la fortaleza en sus murallas.

Entonces los árabes construyeron un pozo subterráneo, los cristianos, persistentes en su objetivo, realizaron excavaciones para encontrar dicho pozo, en ese momento surgió lo que actualmente se conoce como la Ciudad Oculta de la Fortaleza de la Mota.

La Leyenda de la Mora Cava de Alcalá La Real

La leyenda de la mora, es una leyenda de Jaén que cuenta cómo una joven, de belleza incomparable, se encuentra en la necesidad de bajar a una fuente cristiana a por agua para su madre enferma. En mitad del camino, se vio sorprendida por un capitán, la joven mora le explicó que necesitaba llenar el cántaro de agua. El capitán – quien se quedó prendado de ella – le dijo que para cumplir su deseo debía quitarse el velo para contemplar su belleza.

El amor prohibido de la Mora y el capitán cristiano

A partir de este momento, la mora bajaba a la fuente todos los días, allí aguardaba el capitán, día tras día, hasta que se enamoraron. Sabían que era un amor prohibido, y para desgracia de la mora, su madre murió, pero ella seguía bajando a la fuente para ver al capitán.

Fue entonces cuando el padre de la mora, volvió de su viaje y se enteró de esta relación, por lo que prohibió a su hija salir de la Fortaleza y ver al capitán cristiano.

La mora, ante la necesidad de ver al capitán cristiano, se escapó en su búsqueda. Ambos fueron sorprendidos por su padre al grito de “¡Antes muertos, que en manos de los cristianos, por Alá que lo juro!”

El padre, furioso, se abalanzó sobre su hija y le atravesó el corazón con una daga, la mora cayó desplomada en los brazos de su amado capitán cristiano, y su sangre se fundió con el agua de la fuente que los había unido. Desde entonces, la fuente queda bautizada como la “Fuente de la Mora”.

FIN.

“Atrévase vos a conocer las leyendas de Jaén.

Pues conocerá la más intensa de las historias de caballeros y princesas, realeza y nobleza.

Esa es la gente de Jaén, sumérjase vos en su pasado y tendrá el peligro de los que en volver a leer  recaen.”