La Sierra de Cazorla, el espacio protegido de España con más abejas silvestres: 410 especies

La Sierra de Cazorla, el espacio protegido de España con más abejas silvestres: 410 especies
Abeja silvestre Andrena bicolor, una de las especies que viven en la Sierra de Cazorla

Categorías

Abeja silvestre Andrena bicolor, una de las especies que viven en la Sierra de Cazorla

Cuando paseamos por la sierra en primavera y oímos zumbar las flores, pocas veces pensamos en lo que hay detrás. Pues hay mucho: el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas alberga 410 especies de abejas silvestres, repartidas en 46 géneros, según ha difundido este martes la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta, que gestiona el parque.

Con esa cifra, la sierra jiennense es, hasta hoy, el espacio natural protegido de España con más diversidad registrada de abejas silvestres. Allí vive aproximadamente un tercio de las especies de la península ibérica y casi dos de cada tres de las que hay en Andalucía. Estas abejas polinizan cerca de 300 especies de plantas, entre ellas joyas raras o amenazadas como el narciso de Cazorla o los alfilerillos de Cazorla.

Cuatro especies nuevas para la ciencia

La sierra no solo suma cantidad. En los últimos años se han descrito en ella cuatro especies de abejas desconocidas hasta entonces. Una lleva el nombre del lugar: Andrena cazorlae, «la Andrena de Cazorla». Las otras dos del mismo género son Andrena officinalis, por el romero del que se alimenta, y Andrena rostro, por su cabeza alargada. La cuarta, Hoplitis sulayr, se encontró a la vez en Sierra Nevada y solo visita las flores del ojo de lobo.

Detrás de este inventario hay unos 30 años de trabajo, sobre todo de la Estación Biológica de Doñana (CSIC). Uno de sus investigadores, Carlos Herrera, doctor honoris causa por la Universidad de Jaén, recuerda que las abejas silvestres están cayendo en todo el mundo y calcula que en Cazorla todavía falta por descubrir entre un 10 y un 15 % de las especies que viven allí.

Por qué aquí

La explicación está en el propio paisaje: relieve muy variado, riberas, pastizales, roquedos y bosques con madera muerta, y una flora enorme (el 57 % de las especies vegetales de Andalucía). A eso se suma algo decisivo: es una gran extensión casi libre de pesticidas, una de las principales causas del declive de las abejas en zonas de agricultura intensiva.

Hay curiosidades para la próxima excursión: en marzo, la pequeña Andrena bicolor se refugia del frío dentro de las flores del narciso de Cazorla, y en pleno invierno los abejorros acuden a las flores del eléboro, casi el único alimento disponible en esas semanas.

Si este otoño subís a la sierra, os dejamos ideas en dónde ver los colores del bosque en Cazorla, Segura y Las Villas y el estado de la ruta del río Borosa.

Imagen ilustrativa: hembra de Andrena bicolor, especie presente en Cazorla (foto tomada fuera de la sierra). Foto: S. Rae / Wikimedia Commons, CC BY 2.0. Fotos del carrusel en redes: Ángel Antonio Caminero Gómez, Juandiegocano y Daniel Ballmer (Wikimedia Commons, CC BY-SA).