Entre Peal de Becerro y Cazorla, cuando la carretera empieza a mirar a la sierra, hay un conjunto de edificios rodeado de olivos que cuenta mejor que muchos libros cómo ha cambiado el aceite en Jaén. Es La Almedina de Cazorla, un cortijo del siglo XIX que guarda una almazara histórica convertida en museo y, a pocos metros, una almazara moderna que sigue moliendo cada campaña. En Jaén lo tenemos claro: el aceite no es solo un producto, es nuestra historia, y aquí se puede ver con las manos.
Qué es La Almedina
El complejo se conoce también como Palacio del Marqués de Foronda. Reúne la antigua vivienda señorial, la almazara histórica y la almazara actual, donde se elabora el aceite de oliva virgen extra Torreón de Nubla, amparado por la Denominación de Origen Sierra de Cazorla. Está en un entorno privilegiado, en la misma entrada del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas.
Su interés va más allá de lo bonito del edificio. La Almedina es un ejemplo de cómo la alta burguesía de finales del XIX quiso modernizar el campo con maquinaria nueva y criterios de empresa, justo después de la gran crisis del olivar de aquellos años. Es, por tanto, un testigo directo del salto de los molinos tradicionales a la industria aceitera moderna.
Una historia de siglo y medio
La almazara funcionó en su primera etapa hasta 1931. Ese año su propietario se marchó al exilio, al mismo tiempo que Alfonso XIII, y el edificio quedó cerrado hasta 1936. Durante la Guerra Civil sirvió como edificio administrativo de las tropas republicanas.
En 1970 los herederos del marqués vendieron la finca, y los nuevos dueños volvieron a moler con prensa hidráulica hasta 1996, cuando se instaló uno de los primeros sistemas de extracción continua de tres fases que llegaron a España. En 2002 la compró su actual propietario, que modernizó la almazara con un sistema continuo de dos fases y emprendió la rehabilitación de la vieja nave de prensas. Para completar el recorrido incorporó un molino entero traído de Ajofrín (Toledo), con su empiedro y su prensa de viga. El museo se inauguró en noviembre de 2008.
Qué se ve en la visita
Lo especial de La Almedina es que permite recorrer, en un mismo lugar, tres etapas de la técnica aceitera, cada una con su fábrica y su bodega:
- La prensa de viga y quintal: una enorme viga de madera de una sola pieza de unos quince metros de longitud, con un quintal (el contrapeso de piedra) de 2.400 kilos. Es de las más largas que se conservan. Junto a ella, una gran caldera de cobre que calentaba el agua para la segunda presión de los capachos.
- Las prensas hidráulicas: dos prensas y un molino de sangre de piedras cónicas, el que movían los animales.
- La extracción continua: el antiguo decanter de tres fases, de los primeros de Andalucía, y la almazara actual de dos fases, con su batido y decantación.
- Las bodegas: de las tinajas de barro al depósito de hierro y, por último, al acero inoxidable de hoy.
El conjunto se organiza alrededor de un patio central, donde antes estaban los trojes en los que se descargaba la aceituna y desde el que se entraba a la almazara y a una fábrica de hielo que ya no existe. Hay también una sala de conferencias que conserva los antiguos depósitos de acero y una zona de venta donde probar y comprar el aceite de la casa.
Cuándo ir y cómo organizar la visita
La mejor época es la campaña de recolección, de noviembre a enero, cuando la almazara moderna está en marcha y el olor a aceite nuevo llena el patio. El resto del año el museo también tiene mucho que contar.
Según la información turística municipal de Cazorla, se puede visitar de lunes a sábado, y los domingos y festivos con cita previa. Las propuestas de oleoturismo de la comarca ofrecen además programas más largos, de unas tres horas, con el palacio, el proceso de elaboración, un paseo por el olivar y una cata; el precio se consulta al reservar. Como se trata de una propiedad privada y los horarios pueden cambiar, lo más sensato es llamar antes al 953 720 331 para confirmar el día y el tipo de visita. La finca está en la carretera A-319, entre Peal de Becerro y Cazorla, a pocos minutos en coche del casco urbano.
Planes cerca
La visita encaja muy bien en un día de sierra. En Cazorla puedes subir al Castillo de la Yedra, que alberga el Museo de Artes y Costumbres Populares del Alto Guadalquivir, y pasear hasta las Ruinas de Santa María. Si vas en otoño, te dejamos ideas para ver los colores del bosque en Cazorla, Segura y Las Villas.
Y si te quedas con ganas de más cultura del aceite, mira nuestros olivos singulares de Jaén, la Feria del Aceite de Porcuna o las citas de temporada en la agenda de Jaén24h. Más recetas y productos de la tierra, en nuestra sección de gastronomía.
Foto: Veinticuatro de Jahén / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0